Ajuntament de Tortosa
Ayuntamiento de Tortosa
Traducción

Tortosa

El municipio

En el sur del Principado de Cataluña, en el curso final del río Ebro, y cercano a su desembocadura, se encuentra el municipio de Tortosa. Rodeado por los Puertos de Tortosa- Beceite y por la sierra de Cardó, el territorio se dispone formando un valle que prolonga la fertilidad de las huertas hasta encontrar la singularidad paisajística del Delta.

Primera ciudad monumental del Principado en el extremo sur, sede episcopal y capital de la comarca del Baix Ebre y del Ebro catalán, la ciudad, emplazada históricamente en el margen izquierdo del río, se despliega actualmente en los dos márgenes. En la izquierda, a la sombra del Castillo de la Zuda, encontramos el núcleo antiguo, los ensanches y los pueblos de Bítem y Campredó. En el margen derecho encontramos el barrio de Ferrerías y los pueblos de Jesús, Reguers y Vinallop.


El Municipio

Los pueblos



Población
33.870
Superficie (km2)
218,5
Altitud (m)
12
Longitud (º)
0,523347
Latitud (º)
40,812064


La ciudad, con más de 30.000 habitantes y una superficie de 218,5 km2, es un importante centro histórico, cultural, turístico y de servicios de les Terres de l'Ebre. Tortosa es sede de partido judicial, centro de la región sanitaria y sede episcopal.

El municipio de Tortosa tiene una extensión considerable con sus 218,5 km2. Además de la ciudad propiamente (situada a 12 m sobre el nivel del mar en la estación ferroviaria), los principales núcleos del término de Tortosa son los pueblos de Jesús (17 m), de Bítem (19 m) y de Campredó (20 m), los tres Entidades Municipales Descentralizadas, y las pedanías dels Reguers (97 m) y de Vinallop (20 m). Además, están los núcleos de Mianes, Font de Quinto, la Masada d’en Gassol y Santa Rosa de Lima. El municipio incluye también los enclaves de la Bassa dels Ganduls y de la Mola de Catí, en los Puertos de Tortosa – Beceite a más de 1.300 m sobre el nivel del mar.



Hasta la década de 1970 el término municipal de Tortosa era uno de los más grandes del país, con 424,3 km2, momento a partir del cual empiezan las segregaciones de Deltebre (1977), Camarles (1978), Sant Jaume d’Enveja (1978) y La Aldea (1983). Confronta al este con los términos de E Perelló, de Camarles y de La Aldea, al sur con Amposta, Masdenverge y Santa Bárbara, al oeste con Roquetes, Alfara de Carles y Beceite y al norte con Aldover y Tivenys.

Por tanto, el territorio actual de la capital de la comarca del Baix Ebre alcanza desde el límite de las planas deltaicas hasta las alturas considerables de las montañas medianas de la sierra de Cardó-Boix y sobre todo de los Puertos de Tortosa-Beceite.

Precisamente en cuanto al medio geográfico, transcribimos parte de la entrada de la Gran Enciclopedia Catalana con el texto adaptado:
“El amplio territorio de Tortosa comprende básicamente dos grandes sectores notablemente diferenciados y con características propias bien distintas, tanto en relación al modelado como a la composición del terreno, la vegetación, los cultivos, etc. La primera zona que hay que señalar es el valle del Ebro, eje vertebrador de la comarca, y también del municipio, que atraviesa en dirección N-SE el valle, desde Aldover y Tivenys; es una amplia franja que se estrecha por la izquierda a causa de la presencia del macizo de las Montañas de Cardó. La Serralada Prelitoral es el segundo elemento definidor del municipio. Forman parte de ella, a la izquierda del Ebro, las Montañas de Cardó y, a la derecha, los Puertos de Tortosa-Beceite. La Serralada Prelitoral se entronca en estas comarcas con el Sistema Ibérico sin solución de continuidad, y esto hace que la dirección de los estratos varíe de un lugar a otro, si bien la más general es la del NE al SW.
Los Puertos de Tortosa-Beceite forman el conjunto orográfico más importante y más alto de la región de Tortosa y de hecho de toda la demarcación de Tarragona. Marcan una clara separación entre el valle del Ebro y las tierras del interior (Terra Alta y Matarraña al N y Baix Maestrat al S) y han sido el límite histórico de la confluencia de los reinos de Aragón y de Valencia y del Principado de Cataluña. Se trata de una formación eminentemente calcárea del Mesozoico que el paroxismo alpino plegó y levantó, sin que resultasen formas demasiado abruptas a causa de los materiales jurásicos que predominan, junto con los dolomías. Donde son más importantes estos movimentos tectónicos es donde hay sustrato de margas yesíferas. Estos pliegues suelen tener una direción NE-SW. En relación a la vegetación, en los Puertos de Tortosa-Beceite se han de diferenciar las dos vertientes, ya que mientras que la de levante es indómita la umbría conserva una gran riqueza forestal y también faunística.
La otra formación montañosa importante que accidenta el municipio de Tortosa es el macizo de las Montañas de Cardó, a la izquierda del Ebro. Rodeando al N y al E la cubeta de Móra, el macizo de Cardó se prolonga a mediodía por diversas sierras, algunas de les cuales están dentro del término, como la sierra de Collredó (381 m), en el extremo meridional. Un poco más al N, en el límite municipal de Tortosa con Tivenys y El Perelló, acaba la Serra del Boix, con el Morral de Cabrafeixet. La parte de las Montañas de Cardó que queda dentro del término tiene diversos accidentes: la punta de Montaspre, el tozal de les Coves del Llamp, la Enclusa (645 m), el tozal del Alentar, la punta dels Estrets, la Mola Porquera, el Coll Ventós y la Faixa Porquera. Litológicamente, se trata de rocas del Secundario, calcáreas, que dan lugar a un modelado roto por erosión química básicamente, con un relevo ondulado. Hay que señalar por su importancia estratégica el Coll de l’Alba (372 m), en el este de la ciudad de Tortosa. La cresta de este Bloque de Cardó hace de divisoria entre el Ebro y el mar. Drenan el territorio al río los barrancos de La Buinaca, les Corralisses, les Coves, la Montserrada, els Estrets, el Torrent y el Rastre. Desagua en el mar el torrente de la Fullola, que en buena parte limita con El Perelló, al cual vierten sus aguas los barrancos del Povet, de la Galiassa y de les Barcelles. Otros arroyos nacen en los últimos estrechos meridionales del macizo de Cardó y de la sierra de Collredó y se pierden entre los canales y las acequias de la plana deltaica, como el torrente del Pixador —con su afluente, el barranco del Racó de l’Ermitana—, límite en parte con el nuevo término de La Aldea, el del Pont Trencat, etc.
Las planas están recubiertas de materiales cuaternarios procedentes de las diferentes sedimentaciones que han seguido el curso de los cambios de era, con sus períodos glaciales e interglaciales. Estas etapas han sido aprovechadas por el río para erosionar, transportar y sedimentar depósitos de pie de montaña, secundarios, tanto del Jurássico como del Cretácico, hasta llegar a formar esta amplia plana, de tanta fertilidad agrícola, y el mismo Delta.
Además de la base primaria que constituyen el Ebro y sus canales de riego, las aguas superficiales del municipio se distribuyen en una amplia red de barrancos y torrentes de régimen intermitente que aprovechan les aguas de las lluvias y desaguazan en el río; aparte de los nombrados anteriormente, hay que añadir a la derecha del Ebro los barrancos del Pinyolriu y de la Cervera. Hay que señalar el aprovechamiento de todas estas aguas y también de las fuentes que hay en el Macizo de los Puertos de Tortosa-Beceite, aprovechamiento que se mantiene en su uso y en la toponimia en el barrio de Els Reguers, situado en la falda sur-oriental de los Puertos. Las lluvias irregulares y el modelado calcáreo han hecho que el subsuelo sea rico en aguas, lo que ha hecho proliferar el número de norias y pozos en las áreas de secano. En otros casos, se han aprovechado las mismas aguas de lluvia mediante la construcción de cisternas en las casas de campo, en los trozos de secano.
El municipio tiene un clima mediterráneo caracterizado por unas temperaturas que oscilan alrededor de los 14°C y unas precipitaciones que no sobrepasan los 600 mm⁄año. El viento es el otro elemento climático importante en Tortosa. Destacan los vientos del N: la tramontana y el vent de dalt, que aprovechan como canal el valle del Ebro.
La vegetación climácica es el encinar, que se ha visto degradado y sustituido por diferentes variedades de pino, según la altitud, la orientación, etc., de manera que en la cadena montañosa se encuentra desde pinos negrales hasta pinos blancos y pinos rojos. La encina acostumbra a ir acompañada de marfull y mata, pero, como este territorio es poco lluvioso, la encina ha sido sustituida, y les formaciones boscosas han dejado paso a zonas de maquia y garriga. Destaca la riqueza del Massís dels Ports de Tortosa, uno de los tres espacios de interés natural del término municipal de Tortosa: las Islas del Ebro, los Puertos de Tortosa-Beceite (declarados Parque Natural) y las Sierras de Cardó-el Boix.”
Para más información: